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domingo, 8 de marzo de 2015

Eclipse's coming

El inicio de la primavera coincidirá este año con un eclipse solar que en España se verá parcialmente, pero que, en las islas Feroe (Atlántico Norte) y en las Svalbard (océano Glacial Ártico), se convertirá en un mágico espectáculo que por unos minutos hará que el Sol desaparezca del firmamento. 
Los eclipses de Sol se producen cuando, desde la perspectiva de la Tierra, la Luna pasa por delante del Sol y lo oculta, aunque, dependiendo del lugar del planeta en que se encuentre el observador, el fenómeno puede ser total, anular o parcial. 


El eclipse es total cuando toda la superficie del Sol queda cubierta por la Luna; anular, cuando la Luna, algo más alejada de la Tierra, no llega a cubrir del todo la superficie del Sol y deja visible un anillo solar; y parcial, cuando sólo una parte del Sol queda oculta por la Luna, explica el astrónomo del Observatorio Astronómico Nacional (OAN), Francisco Colomer.

 Galicia será la comunidad española donde más se verá, y Canarias donde menos. El eclipse, que tendrá lugar la mañana del próximo 20 de marzo, será visible parcialmente en Europa, el norte de África y norte de Asia, según datos del Observatorio Astronómico Nacional. 
El fenómeno solar comenzará en el Atlántico, frente a la costa africana, a una latitud de 20º, y terminará al este de la ciudad rusa de Krasnoyarsk, en la meseta central siberiana, un trayecto que, en total, durará 249 minutos (algo más de cuatro horas). 
(...)

 El riesgo de observar al Sol directamente, a simple vista o con gafas de sol normales durante un fenómeno de estas condiciones puede causar lesiones graves e incluso provocar ceguera. Tampoco se deben utilizar espejos, aparatos (cámaras o vídeos) ni instrumentos o telescopios que no estén preparados para ello. De hecho, la única manera de observar un eclipse con seguridad es hacerlo con gafas de eclipse o viendo la imagen proyectada sobre algún tipo de pantalla situada a la sombra.

domingo, 14 de diciembre de 2014

El sol en llamas (I)

Las llamaradas solares que se producen en la actualidad son similares a las que tienen lugar desde hace unos pocos miles de millones de años y que también llegaban a la Tierra cuando el hombre primitivo sacaba chispas para hacer fuego, por lo que no deberían alarmar sobremanera. Así lo explicaba esta semana el astrónomo del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) Pere Pallé, en cuya opinión está claro que, por pura probabilidad, alguna llamarada solar fuerte alcanzará la Tierra en algún momento y podrá producir daños importantes en la infraestructura tecnológica a la que estamos acostumbrados y de la que tanto dependemos, pero no se sabe si eso se producirá dentro de cien, mil o diez mil años, por lo que es importante investigar para poder predecir.

 Pallé dice que el cambio radical que ha experimentado la sociedad, basado en un alto grado tecnológico que afecta e incide en el modo diario de vida, ha obviado la convivencia con esta estrella activa que es nuestro Sol. Cómo podría afectarnos Lo importante será disponer de un margen de tiempo para minimizar el daño en satélites y otras infraestructuras tecnológicasEl investigador del IAC destaca la importancia de investigar el Sol para, entre otras cuestiones, poder entender y predecir esos acontecimientos violentos y extremadamente energéticos. Para predecir cuándo se producirán y si afectarán directamente a la Tierra a fin de tener un cierto margen de tiempo para, hasta cierto punto, minimizar el daño en satélites y otras infraestructuras tecnológicas. La perturbación en el campo magnético que rodea la Tierra afectaría a las señales electromagnéticas en que se basan nuestras comunicaciones de las ondas también será inevitable y no habrá comunicaciones, con lo que se producirán situaciones complicadas, reconoce Pere Pallé. Insiste en que es preciso tener conocimiento de esos fenómenos y saber convivir con una estrella "activa" y que va a su "bola" y que si bien nosotros cambiamos esa estrella no lo hace. La esencia antes este tipo de situaciones es entender que el ser humano "vale lo que vale, no más", opina Pere Pallé, quien añade que observar esos fenómenos es también una cura de humildad, pues, al igual que ocurre con los ciclones y otros fenómenos atmosféricos extremadamente violentos, se comprende que no se puede hacer nada y que la naturaleza está muy por encima de los humanos: "No la controlamos", sentencia. 


domingo, 28 de septiembre de 2014

Observando en directo los orígenes del Sistema Solar




Foto obtenida por el CSIC

Observan las semillas de un nuevo sistema planetario


Un equipo de astrónomos ha detectado signos de formación de un nuevo sistema planetario en observaciones realizadas en la estrella HD169142. El trabajo, con participación del CSIC, ha sido publicado en dos artículos en'The Astrophysical Journal'.

Esta etapa de transición entre el disco original y el sistema planetario, difícil de estudiar y aún poco conocida, es, precisamente, lo que los científicos han observado en la estrella. "Aunque en los últimos años se han descubierto más de 1.700 exoplanetas, solo en contados casos se ha obtenido imagen directa y todavía no se ha logrado una imagen de un planeta en formación", ha apuntado la investigadora del CSIC, Mayra Osorio. Según ha indicado, "en HD169142 podrían estarse viendo las semillas de gas y polvo que más tarde se convertirán en planetas".

HD169142 es una estrella joven, con dos veces más masa que el Sol y cuyo disco se extiende unos 37.500 millones de kilómetros. Según los investigadores, el sistema presenta una orientación inmejorable para el estudio de los planetas en formación ya que se ve su disco de frente.

"Esta estructura ya sugería que el disco está siendo modificado por dos planetas u objetos subestelares, pero además los datos (...) apuntan a la existencia de un planeta en formación", ha señalado la investigadora.


"En futuras observaciones podremos comprobar si el disco alberga uno o dos objetos. En cualquier caso, HD169142 constituye un objeto prometedor porque se trata de uno de los pocos discos de transición conocidos y nos está descubriendo el entorno en el que se forman los planetas", ha concluido Osorio.

Europapress